lunes, 3 de marzo de 2008

El gusto por la sencillez

Pues nada, que posiblemente ayer no pudisteis ver el video de la Perrelli porque la SVT se ha quejado a YouTube por poner los videos y el servicio online de Google los ha retirado... así que hasta nueva orden (o hasta nueva bajada del eMule) no podemos volver a ver la actuación de la Perrelli.

Ayer domingo fue un día de no parar, compras, cafés, cocacolas y cenita. Todo completito. Como las casas cuando se producen las visitas, verdad Seben? Ay que volvió el Seben momentáneamente de las lejanías y nos dió lugar a unas risas y a unos cuantos recuerdos del ESC... así como unos cuantos helados 'cohete'. Eso sí, intentamos ver a la Perrelli en un ciber, qué cosas, pero ya nos lo había quitado la tele sueca y, además, no tenían audio en ese cutrelugar de los chinos... pero al menos nos reimos. Intenté ponerle al día de todo lo que había sucedido por las Españas, pero nos fue imposible...

Dejaré al margen hoy la pre española, que no se merece que gaste más líneas en ella... Se me ha venido a la cabeza la canción de Texas Lightning, la alemana de 2006, que a mi me gustó bastante. Aquel año se juntó con la Sibsel, que también llevaba un tema a lo tejano, pero dónde va a parar, me gusta mucho más la apuesta teutona.

Es una canción que me pareció interesante ya en audio, pero viendo la puesta en escena también me llamó la atención, por lo sencillo, por lo novedoso. Ella -antigua componente de uno de los muchos dúos llamado Baccara- me hace gracia por la cara que tiene, recién operada, que me recuerda a Sabrina -la bruja, la del gato negro que habla- cuando sea mayor.

Con unos cuantos cactus de cartón y unos sombreros tejanos los alemanes se montaron su espectáculo en Atenas hace un par de años. Es entrañable ella cuando, por toda coreografía, mueve sus faldas o levanta la pierna. Es el gusto de la sencillez, un gusto que tampoco entendieron los votantes europeos, que dejaron este tema en un decimoquinto lugar, bastante más bajo de lo que hubiera merecido, para mi gusto. En este caso, sí que creo que lo de ser Big4 perjudicó a Alemania. Que no a España, al menos en 2006, que demasiado alto quedó con las tomateras...

I never ever let you go...